Hoy por hoy el
hombre vive en una constante crisis, NO es capaz de responderse preguntas
como... ¿A dónde voy?, ¿Qué quiero?, ¿Cuál es el sentido de mi vida?, etc. Esto
se ve reflejado en la falta de valores.
Algunas corrientes que se tratan en este libro nos ayudan a comprender el pensamiento del hombre actual.
El subjetivismo sitúa la verdad en el sujeto, antes que en la realidad de las cosas… “vale porque lo valoro o lo aprecio, y no lo aprecio porque valga”. Otra forma de caer en el subjetivismo es considerar que algo vale porque me produce agrado o placer, esto se da especialmente entre nosotros los jóvenes. El placer es bueno, el dolor es malo. Por lo tanto la práctica de los valores supone esfuerzo y sacrificio. La voluntad juega un papel muy importante ya que por medio de esto se ejecutan los actos.
Por otro lado está el relativista, quien afirma que NO existen verdades absolutas ni universales, “todo es relativo”. Cada uno actúa según su personal modo de ver las cosas. Esta doctrina tiene una enorme vigencia. La gente busca que se aprueben leyes contrarias a la ley natural, como lo es la del aborto, divorcio y eutanasia…
El dogmatismo, al contrario del relativismo, es el convencimiento de que la inteligencia humana puede conocer siempre la verdad, con facilidad y plena certeza, sin necesidad de fundamentarla con la realidad. Una persona dogmatica es inflexible y rígida e impone sus ideas.
La postura que todos debemos adoptar es el REALISMO, situarnos en la realidad, en la verdad. El hombre realista es equilibrado y coherente porque vive como piensa y su conocimiento es verdadero, es decir, su conducta se ajusta a su pensamiento y éste coincide con la realidad. La autenticidad es una forma de este en la realidad, lo autentico es lo original, lo que coincide consigo mismo, es lo que aparenta y aparenta lo que es.
En el hombre autentico no cabe la falsedad, es aquel que se desenvuelve con sencillez y naturalidad, es quien es el mismo aunque las circunstancias cambien, quien conoce y acepta sus responsabilidades y obligaciones, entre otras cosas…
Muchas ocasiones nos vemos en situaciones en las que caemos en el relativismo o solemos ser dogmaticos, pues la realidad no nos conviene. En este libro Francisco Ugarte nos ubica en la realidad y nos ayuda a darnos cuenta que para una vida feliz es necesario vivir con los pies en la tierra.
Mariana Martínez López











Mariana, súper interesante tu reseña. En cuanto la leí, me recordó el realismo e idealismo filosófico (por pura asociación de ideas).
El primero plantea que los objetos son independientes a los sujetos (existen per sè); mientras que el segundo indica que todo es producto de actividades cognoscitivas o mentales.
El libro debe ser interesante, pero creo que ningún extremo es bueno y que siempre debemos aspirar al difícil equilibrio (ni los pies tan puesto en la tierra como para no permitirte volar, ni vivir tanto en el aire como para no poder aterrizar).
Si puedo leerlo, lo haré.
Saludos!