Una hermosa campaña ha sido lanzada, ignoro hace cuánto, en nuestras calles, por la fundación Paternitas: "Rompiendo el Círculo de la Delincuencia". Y el dato duro: 8 de cada 10 presos son hijos de otros que estuvieron a su vez, presos. Hace unos meses leí Freakonomics, de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner. Allí se muestra cómo la única variable que aparece correlacionada con disminuciones dramáticas de la delincuencia en varias ciudades del mundo, es la legislación sobre el aborto.
Es decir, se permitió el aborto y la delincuencia cayó al mínimo quince años después.
¿Qué les parece? A mí me parece horrible. La conclusión directa es: los delincuentes son los que no debieron nacer. Los que no eran esperados. Los que hubieran sido abortados por madres que no querían o no podían cuidar de ellos.
Esa es la lectura fácil. Por eso es horrible porque simplifica un problema mucho más complejo: la infancia.
Yo digo: los delincuentes de hoy no son los "no abortados" de ayer, sino los que tuvieron una infancia terrible, aquellos para quienes no hubo un espacio de intimidad y cuidado donde crecer felices y sanos. Los golpeados, los maltratados, los heridos de toda la vida. Los que no tuvieron entre sus familiares ni siquiera un protector incondicional. Los que aprendieron a vivir sometidos por el miedo, por la pena, por la rabia.
¿Y qué si en lugar de poner la discusión en las medidas correctivas para la delincuencia, o en si debe legislarse sobre el aborto, pusiéramos más cuidado en la infancia? Las infancias de sus niños son el único auténtico tesoro que tiene un país. Operando sobre esto se puede forjar el desarrollo, el bienestar y la paz. Pero hacerlo supone hacerse cargo de complejidades enormes.
Estos son los temas de Freakonomics: temas técnicamente más cercanos a la microeconomía, como si Levitt hubiera sacado una lupa para mirar más de cerca muchos de los fenómenos que ocurren bajo nuestras narices sin que tengamos para ellos buenas explicaciones. Desde el tráfico de drogas hasta los círculos de apuestas, todo es desmenuzado cuidadosamente y entonces siempre, ¡siempre!, aparece algo sorprendente.
Un libro de lectura rápida, sin pretenciones filosóficas ni moralistas, pero muy iluminador.
Bonus track: Steven Levitt dio una conferencia en TED, ¿quieres ver el video?











No me parece fundamentada la idea de dejar de lado la legislación contra el aborto, pues la peor delincuencia es la que se ejerce contra el más indefenso: el niño intrauterino
"En una sociedad civilizada, el niño intrauterino es primero"