Los cuentos de Beedle el Bardo, de Joanne Kathleen Rowling es un libro que nos propone un juego siempre novedoso, aún cuando la propia autora ya lo había hecho anteriormente con obras como Animales fantásticos y donde encontrarlos y Quidditch a través de los tiempos, me refiero a "materializar" en nuestra realidad libros que existen en el universo mágico y paralelo de la saga de Harry Potter, de hecho, en esta última obra, nos encontramos con "el cuento de los tres hermanos", historia que resulta imprescindible para que los personajes de Harry Potter y las reliquias de la muerte, puedan, en la última entrega de la saga del mago londinense, desentrañar los misterios que el profesor Dumbledore dejó codificados para ayudarlos a derrotar a Voldemort.
Esta pequeña obra, que en su edición española no supera las 120 páginas, es mencionada en la entrega Nº 7 de Harry Potter como la herencia que Albus Dumbledore deja a Hermione Granger con la tarea de traducirlos desde un desconocido idioma antiguo similar al alfabeto rúnico.
Las historias, por sí mismas, pueden ser leídas en forma independiente y calzar dentro de las tradicionales historias de magos que tantas veces se han escrito para el mundo infantil. Algunas, incluso, pueden ser usadas como potentes fábulas o parábolas para ilustrar la enseñanza de algunos caros valores sociales como la humildad, la solidaridad, la honestidad, etc., lo que seguramente resultará impenetrable para los no iniciados en la pottermanía, son los comentarios que al final de cada cuento introduce el mismísimo Dumbledore, pues contiene muchas referencias a la saga principal, ampliando o explicando sucesos mencionados en alguno de los siete libros.
En el universo mágico estas historias son los cuentos con los cuales los niños magos se van a dormir,llevando en sus historias fábulas semillas de valores morales transmitidos en la clásica fórmula del cuento infantil.
Para quienes conozcan el universo mágico potteriano, ya sea a través del cine o, mejor aún, de las noEditar contenidovelas, recomiendo estos simpáticos cuentos que ayudan en parte a mantener la vigencia de la historia del joven mago que, según su autora, se ha clausurado para siempre aunque, en lo personal, no me extrañaría que libros satélite como este (y los otros nombrados más arriba) sigan poblando el universo potteriano por mucho tiempo más, sin contar con los fanfics de Harry Potter, que suman ya más de un cincuentenar de títulos, algunos de bastante calidad literaria.
prof. Benedicto González Vargas
Otros comentarios de libros:
La sangre y la esperanza, de Nicomedes Guzmán
Antártico, de Francisco Coloane
X-7 y el Planeta Tierra, de Elisa de Paut
El Jardín de los Siete Crepúsculos, de Miquel de Palol
Candidatos a la hoguera, de Francisco López Seivane
Ami, el Niño de las Estrellas, de Enrique Barrios
Pájaro de sol, de Wilbur Smith
Las sorprendentes memorias de Baltazar, de Claudio Orrego Vicuña
Días aciagos para Paucar Guamán, de Carmen Bernard
Anacaona y las tormentas, de Luis Bernal Pinilla
Juanilla, Juanillo y la abuela, de Alicia Morel
Donde el corazón te lleve, de Susanna Tamaro
En el centro de tu nombre, de Juan Antonio Massone
El Jardinero Fiel, de Clarissa Pinkola Estés.
Los hijos de Selene, de Ralph Barby
Gracia y el Forastero, de Guillermo Blanco
Escucha mi voz, de Susanna Tamaro.
Los Hijos de la Luz, de César vidal.
Fuego bajo la nieve, de Palden Gyatso.
Un día en la vida de Iván Denisovich, de Alexander Solzhenitzyn.
A través de las puertas de la muerte, de Dion Fortune,
El Romance de Leonardo, de Dmitri Merezhovsky
El Especialista, de Charles Sale
En busca del rey, de Gore Vidal
Romance del duende que me escribe las novelas, de Hernán Rivera Letelier
Don Guillermo, de José Victorino Lastarria
El Niño que enloqueció de amor, de Eduardo Barrios.
Para ti, Mujer, de Tsering Nandröm
La Historia de María Griselda, de María Luisa Bombal











!Son preciosos me siento una niña con ellos muchas gracias !
Mil besos de Maria