La Pasión según la Poesía

Enviado por Benedicto González Vargas el 10/04/2009 a las 11:36
Benedicto González Vargas

Está un hombre agonizando

en un rústico madero,

y su cuerpo está sangrando,

y su sangre es un reguero.

En la frente tiene espinas

ya teñidas de su sangre,

en lo alto, en la colina,

con su cruz quiere salvarme.

No hay, en la tradición cristiana, un misterio más fecundo que la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y no podía ser de otra manera, puesto que su sacrificio es la piedra angular de la fe cristiana y de él arrancan muchas de las creencias religiosas y gran parte de las esperanzas de la humanidad.

Y hablar de esperanzas y humanidad es hablar de poesía, ya que la poesía anida en cada uno de los sueños y anhelos del hombre, es esa chispa que luce en sus ojos, ese destello de emoción que nos conmueve. La poesía no estuvo ajena a esa tarde oscura del Gólgota. Estuvo allí, a la sombra del crucificado, en las manchas de sangre impresas en el madero, en la corona de espinas y en el manantial de su costado.

El sacerdote poeta José Miguel Ibáñez Langlois, por ejemplo, nos dice que

“La pasión, muerte y resurrección

de Jesús el llamado Cristo

es lo único importante que ha

ocurrido en la historia de la Creación.

(...)

¿Qué es el nacimiento de la verde

espesura del planeta tierra

si no el comienzo de la fabricación del

madero de la Santa Cruz?”, y agrega:

“el mundo es una misa que se parece al

mundo”.

El sacrificio se repite todos los días, en cada ofensa que le hacemos y en cada cruz que cargamos.

Eduardo Anguita nos recuerda que

“sus llagas se hicieron por todos ellos,

por todos nosotros

y todos cabemos en ellas

y todos somos redimidos”.

No fue en vano la pasión, nadie ha podido rebatir nunca al Evangelio de la Poesía. Pero, ¿cómo fue aquel día?, por los apóstoles sabemos que hubo cataclismos y tormentas, que todo se volvió nieblas y espanto.

Max Jara nos ilustra: “Llegaron las nieblas cansadas y errantes

venían llorando de tierras distantes.

Pasaban las nieblas, marcando en el cielo

con brunos crespones su lúgubre vuelo

flotaban al aire como gran sudario:

eran dolorosas marchando al Calvario

Se agrupaban todas inquietas y adustas.

Azotaba a todos un tiempo de angustias.

Venía con ellas un soplo de espanto.

Dejaban tras ellas un ritmo de llanto”.

Aludiendo también a la negra tormenta, Violeta Parra agrega:

“Se oscurecieron los cielos

con todos sus elementos,

bramaron los cuatro vientos

se alborotaron los mares,

once resuellan pesares,

el doce vendió al Maestro.

(...)

se irrita el cielo por esto

y ordena la tempestad;

pregona la inmensidad:

mataron al Padre Nuestro”.

Cuán grande fue el sufrimiento y el amor de Cristo al morir, Gabriela Mistral, la dulce maestra de Elqui, llega a sentir odio hacia sus propias comodidades ante la magnitud de un sacrificio mezclado en sangre, traición y abandono: “Ya sudó sangre bajo los olivos

y oyó al que amaba, que negó tres veces.

Mas, rebelde de amor, tiene aún latidos

¡aún padece!

(...)Está sobre el madero todavía

y sed tremenda el labio le estremece.

Odio mi pan, mi estrofa y mi alegría,

porque Jesús padece!”.

Ángel Cruchaga Santa María, el más místico de nuestros poetas, se arrebata ante la cruz:

“¡Dame Cruz, tu vorágine, tu clara misericordia para entrar otra vez en el mundo!”.

Juan Antonio Massone, en tanto, desgarra su verso en los labios de Cristo:

“Me expulsan del tiempo y aún no me recibes

despojo soy a mitad de la tierra y de tus brazos.

Ya no puedo más y siempre otro momento:

¿por qué me has abandonado?”.

Y para que no queden dudas, el propio Massone, en el Evangelio de la Poesía, vuelve a confirmarlo: la pasión no fue en vano:

“...en todo Oriente y Occidente

la misma muerte se ha muerto allí en la cruz”.

Es que en la cruz —y en la poesía— se renueva la esperanza.

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Géneros / Autores

 

Inscripción Gratuita!

Delivery

 

Ingresa tu e-mail y recibe gratuitamente actualizaciones en tu casilla de correo:

Gracias a la tecnología FeedBurner

 

Últimas personas inscritas

Gisela
Mª José
Mariaris
Silvana Basualdo
Beatriz
mari
Patto L.
Ceciliaaguilera
Leo Fleitas
Paula
Neyet LaHaye
cristina herrera cabello
Zaida
britney83
Astronaut
Xochitl
osvaldorestrepo
lola diaz
Sergio
leonela andres
Isaac
nicol
Luis E Perez
maria
jose carlos
Pyllapo
Carmen Galán
isabel
Celso Lopez
Bernard Blckaller Canale

En cartelera

Ultimos títulos

Club Móvil