Un sueño extraño que tuve anoche me recordó un libro muy lindo que leí
hace muchos años atrás. Me lo compró mi papá en una de nuestras muchas idas a la Feria del Libro y al
comprármelo me dijo "Tienes que dejar
espacio en tu librero para el amor" y se rió mucho de algo que en ese
momento no entendí bien.
Varios años después de eso, en otra ida a la Feria del Libro con mi papá encontré el mismo libro y lo abrí en la página que tanto me gustó cuando era más chica. Entendiendo más lo que él me había dicho sobre dejar espacio al amor "en mi librero" decidí comprarlo y regalárselo al que era el amor de mi vida, mi pololo de entonces y después mi marido por cuatro años.
Les dejo las palabras de esa página especial:
Canciones
En las profundidades de mi alma hay canciones que se resisten a vestirse de palabras y viven como una semilla en mi corazón. No desean desparramarse con la tinta sobre el papel. Como un traslucido velo envuelven emociones que nunca fluyen suavemente a través de mi lengua.
Pero ¿Cómo las podría siquiera susurrar, si temo el efecto que sobre ellas podrían tener las partículas del éter? ¿A quien se las podría cantar, si se han acostumbrado ya a la morada de mi alma y temen la rudeza de otros oídos?.
Si miras mis ojos verás en ellos la imagen de su imagen. Si tocas mis dedos sentirás sus movimientos.
El trabajo de mis manos las refleja, al igual que el lago refleja el resplandor de las estrellas. Mis palabras las revelan al igual que el calor revela el misterio del pétalo de rosa al evaporar las gotas de rocío.
Son canciones difundidas por el silencio y envueltas en el ruido. Su eco se halla en los sueños y se oculta en la vigilia.
Son canciones de amor ¡OH pueblo! ¿Qué trovador las cantara? ¿Qué David recitara estos salmos?.
Su perfume es más intenso que el aliento del jazmín. ¿De qué garganta surgirán?. Son más castas que las vírgenes. ¿Qué violín las revelara?
¿Quién podría combinar el rugido del mar con los trinos del ruiseñor? ¿Quién podría enlazar el trueno desgarrador con la vista de un niño pequeño? ¿Qué carne cantaría las canciones de los dioses?.











y me parecen hermosas también las palabras con las que te lo regalaron. Khalil Gibrán, que duda cabe, es un gran iniciado en las artes espirituales y su obra está henchida de esperanzas y enseñanzas.
Gracias por recordarme tan hermosa relectura.
Saludos
prof. Benedicto González Vargas