
María Olga es una mujer encantadora. Especialmente la parte que se llama Olga.
Se casó con un mocetón grande y fornido, un poco torpe, lleno de ideas honoríficas, reglamentadas como árboles de paseo.
Pero la parte que ella casó era su parte que se llamaba María. Su parte Olga permanecía soltera y luego tomó un amante que vivía en adoración ante sus ojos.
Ella no podía comprender que su marido se enfureciera y le reprochara infidelidad. María era fiel, perfectamente fiel. ¿Qué tenía él que meterse con Olga? Ella no comprendía que él no comprendiera. María cumplía con su deber, la parte Olga adoraba a su amante.
¿Era ella culpable de tener un nombre doble y de las consecuencias que esto puede traer consigo?
Así, cuando el marido cogió el revólver, ella abrió los ojos enormes, no asustados, sino llenos de asombro, por no poder entender un gesto tan absurdo.
Pero sucedió que el marido se equivocó y mató a María, a la parte suya, en vez de matar a la otra. Olga continuó viviendo en brazos de su amante, y creo que aún sigue felíz muy felíz, sintiendo sólo ue es un poco zurda.
(Les comparto, esta historia que me pareció tan genial, desde la pluma de Vicente Huidobro, quien siempre tuvo una mirada diferente de la vida
Anouna - Chile











Tragedia es un microcuento de Vicente Huidobro, bastante desconocido, pero extraordinario. Huidobro no sólo fue un poeta notable, sino que también un narrador estupendo. Hoy podemos completar su bibliografía con manifiestos, cartas y unos aforismos increíbles. La Unversidad de Chile le ha dedicado una página con bastante información.
Gracias Anouna, por publicar completo este excelente relato.
prof. Benedicto González Vargas
Me adhiero totalmente a sus palabras hacia Huidobro, realmente fue y sigue siendo a través de sus escritos, NOTABLE.
Siempre estoy leyendo respecto a Huidobro, me interesa su innovador estilo creacionista. Altazor es increible, no me canso de leer y releer sus metáforas, espectacular.
Gracias a uste, Prof. Benedicto por dejarme tan buen comentario.
Anouna