Voy a decir un sacrilegio: por fin conseguí leer a Bolaño. Había hecho un duro intento con Los Detectives Salvajes y no conseguí pasar de las primeras ciento cincuenta páginas. El sobreesfuerzo me dejó al borde de la náusea. Pero ya se sabe que hay libros que no van con ciertas épocas, así que quizás haya futuro para mi amor por esa novela, aunque todavía no haya presente.Esta vez, con Llamadas Telefónicas, fue diferente. Es un libro de cuentos bien (aunque no bellamente) escritos, que tienen la gracia de que meten al lector en el mundo del protagonista con un realismo feroz. El lenguaje coloquial y el narrador en primera persona, que siempre es parte del relato, son parte de la fórmula, pero hay más. Precisamente la ubicación del narrador y su mirada del relato en la perspectiva de un personaje le permiten no estar al tanto de todo. Y en la forma de contar lo que cuenta siempre termina reconociendo, aquí o allá, por lo demás sin remilgos ni bochorno, que hay partes de la historia que son difusas o desconocidas: más realidad, más verosimilitud.
Podríamos añadir que cada historia tiene un saborcillo nostálgico que puede terminar emocionando a los lectores incautos.
En resumen, estos cuentos me encantaron, precisamente porque parecería que uno se hubiese sentado con el narrador (o con el mismo Bolaño) a escucharle la historia frente a unas cervezas.











Qué excelente página! Artículos muy buenos, grata lectura... Y además de estructura armónica y bella.
Felicidades!