
Después
de muchos años de insistencia de mi padre, hace una semana me terminé de leer
“Los pilares de
El
proceso, cada vez que termino de leer un libro, es igual: en ese mismo minuto comienza
un “tiempo de incertidumbre total” en el que figuro yo, sentada en la cama con
alrededor de 5 o 6 libros pensando y pensando cual comenzar a leer. Los miro,
los hojeo, los leo un rato o un par de días, hasta que logro decidirme por uno
de ellos. Este proceso es aún mas difícil cuando el libro que he terminado me
ha gustado mucho y me ha traído un mundo nuevo en verdad sorprendente, me ha
pasado cada vez que terminé un libro de García Marquez, o al leer a Tolkien, o
algo de Murakami, de Kundera, de
Que
increíble relato el que hace en esta novela historica Follet. En más de 1.000 páginas
nos transporta a
Las vivencias de los personajes están relatadas tan profundamente que ocupan siempre el primer plano. La vida de cada personaje se entrecruza en algún momento con el resto de ellos, articulándolos de manera precisa. Vemos el transcurrir de los años en ellos, vemos su formación y transformación histórica y valórica, como van adquiriendo y potenciando sus rasgos de personalidad. Somos espectadores de aquella realidad de la que nos es imposible escapar: como la historia, el entorno, las vivencias nos va transformando. Cada personaje esta maravillosamente plasmado.
La historia está llena de realidad (salvo el lenguaje, ya que Follet se toma la “licencia histórica” de hacerlos hablar en un lenguaje propio del siglo XXI) y llena de emocionalidad también, lo que la hace más cercana.
Imposible no preguntarse como se sobrevivía en un tiempo como aquel, donde el salvajismo y la brutalidad era la tónica diaria. El sometimiento de todo aquel que no ostentara un título monarquico o monastico a la prepotencia (y/o maldad) sin igual del señor, del rey, del obispo, la magnitud de las injusticias humanas, la dimensión de las sanciones y castigos....Vale cuestionarse como el paso de los siglos nos ha vuelto a algunos tan frágiles, tan debiles, que no sobreviviriamos ni un solo día en esa realidad… El escritor transmite esa idea a la perfección. Si bien actualmente es poco probable encontrar circunstancias legales similares (de dicha magnitud…), las sensaciones y las reacciones de los personajes frente a las injusticias y la impunidad que se suceden, son atemporales y contingentes hoy: la impotencia, el dolor, la frustración, el odio. Aquí cada personaje es un heroe por mérito propio, por superar el día a día, por levantarse una y otra vez en pos de sus sueños (la construcción de la catedral, la vocación religiosa, el hambre de justicia…).










Pero qué buena reseña, Inés!!
Sinceramente hoy en día no estoy en condiciones físicas de encarar una novela de 1000 páginas, pero te aseguro que en cuanto pueda organizarme lo haré. Muchas gracias!!!
Vale la pena!!, para que lo tomes, en cuanto puedas.
Inés Carbacho García
eres fantastica soy tu admirador voy a leer el libro para comentarlo contigo