Comencé a leer este libro por segunda vez
tentada por la lectura simultánea. Lo había leído hace muchos años y me resultó
nuevo, mágico, emocionante, cuando lo cerré pensé que era un libro para releer
y éste fue el momento.
Si bien recordaba la historia principal, fue un placer reencontrarme con los personajes, la forma de narrar tan costumbrista y tan poética al mismo tiempo, llena de metáforas y de aforismos imperdibles.
Los personajes principales Daniel y Julián me emocionaron por su valentía y dramatismo, pero quedé totalmente cautivada por Fermín. La forma en que privilegia la amistad y lealtad por Daniel, el amor por su Bernarda y fundamentalmente el optimismo a pesar de los horrores vividos me conmovieron profundamente. Tanto que la historia no sería la misma sin su humor y su ternura. Los diálogos con Daniel y con Gustavo Barceló son de una sabiduría que no tiene desperdicio.
Como punto flojo, no me gusta el recurso de hacer narrar parte de la historia como el que el autor empleó en la carta de Nuria. Me gusta más que los detalles vayan surgiendo en la trama, no obstante ello la historia cerró perfectamente.
Como conclusión, me emocioné, me reí y lloré. Si un libro puede despertar esos sentimientos en el lector, merece ser calificado de Excelente.
....”Los libros tiene alma Daniel, el alma del que lo escribe y las almas de los que lo leen”....
Si bien no es textual porque no tengo el libro a mano la frase tiene este sentido, en mi caso es totalmente aplicable a La sombra del viento.











Mirta, comparto plenamente tus comentarios, hace mucho tiempo que no leia un libro que me atrapara de esta manera, no podia dejarlo y cuando lo hacia mi mente solo buscaba las respuestas que estaban pendientes, ame el personaje de Fermin, su sabiduria tan popular, sencilla y honesta. y Odie profundamente y como hace mucho no lo hacia con un personaje real o ficticio a Fumero, que hombre, si es que puede llamarsele asi;mas detestable y repulsivo.
Llore y rei con este libro, lo he recomendado a mucha gente, y hoy me siento con sindrome de abstinencia, asi que espero con ansias la proxima lectura.