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<pubDate>Wed, 08 Feb 2012 07:18:50 -0300</pubDate>
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<title>Abril Rojo, Santiago Roncagliolo</title>
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<pubDate>Fri, 21 Nov 2008 20:05:32 -0300</pubDate>
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<dc:creator>Pedro Verdugo</dc:creator>
<description><![CDATA[<p><img style="float: left;" alt="abril_rojo.jpg" src="http://bligoo.com/media/users/0/27/images/abril_rojo.jpg" />"Mi perdedor se llama F&eacute;lix Chacaltana Sald&iacute;var y ostenta el cargo de fiscal distrital adjunto en la provincia de Huamanga. El fiscal Chacaltana cree en la ley, cree en el orden, cree que todos seremos felices si respetamos los procedimientos estipulados en el c&oacute;digo procesal civil, procedimientos que sabe recitar de memoria. Pero en esta novela, se enfrenta a un asesino en serie que considera que el descuartizamiento es un arte y esculpe a sus v&iacute;ctimas con motivos religiosos de la Semana Santa, un criminal no previsto en el ordenamiento jur&iacute;dico, que hace estallar los estrechos m&aacute;rgenes en que el fiscal trata de encerrar el mundo".<br /><br />Con este p&aacute;rrafo present&oacute; Roncagliolo al protagonista de su novela Abril Rojo en la entrega del Premio Alfaguara 2006, que le otorgaron por ella (<a target="_blank" href="http://www.alfaguara.santillana.es/upload/prensa/discurso_santiago.pdf">ver aqu&iacute; su bell&iacute;simo discurso</a>).<br /><br />Debo decir que disfrut&eacute; de su lectura como no esperaba hacerlo, deslumbrado por una prosa impecable y la extraordinaria habilidad del autor para orquestar paso a paso un thriller policial que conversa sin pausas con el tel&oacute;n de fondo de la era fujimorista y su guerra contra los movimientos terroristas. El fiscal Chacaltana es una caricatura del ingenuo que llevamos dentro, siempre intentando aferrarse a las costumbres y a las rutinas para no ceder al v&eacute;rtigo de vivir a destajo. Su tabla de salvaci&oacute;n son los procedimientos penales, que dictan el deber ser de todo lo que existe, o al menos eso piensa &eacute;l. Pero la realidad siempre se desmadra, y en su caso, se desmadra en una ola de asesinatos feroces que a ratos parecen los resabios de la guerra cuyas cenizas amenazan con volver a encenderse a cada momento, y a ratos las maquinaciones horrorosas de alg&uacute;n psic&oacute;pata que justamente pretende esconderse en el laberinto de los odios pol&iacute;ticos y las matanzas cuyas v&iacute;ctimas todav&iacute;a no han sido olvidados. <br /><br />Tiene mucho de lo que suelen tener los buenos thrillers, salvo que el protagonista es un h&eacute;roe de pacotilla que intenta tapar con papeles los cad&aacute;veres que su nuevo caso le va brindando. Un fiscal obsesionado con los informes, como todo buen bur&oacute;crata, y como tal, convencido de que cuando son buenos, &eacute;stos bastan para que el mundo retorne a lo que &eacute;l espera que sea. Un hombre obtuso que en sus mejores momentos termina pareciendo bueno por negaci&oacute;n, y en los peores, malo por incompetencia. Lo interesante es que precisamente por eso, este antih&eacute;roe parece m&aacute;s veros&iacute;mil que los detectives rudos o superdotados de las historias policiales vulgares. <br /><br />La novela nos ilustra un Per&uacute; que quiz&aacute;s algunos peruanos querr&iacute;an olvidar, y que otros sin duda ocultar&iacute;an si pudieran, pero que probablemente est&aacute; grabado con tinta indeleble en la historia de Am&eacute;rica Latina precisamente porque de alg&uacute;n modo sintetiza las complejidades del proceso no terminado del encuentro hostil entre las etnias originarias de nuestro continente y los invasores europeos que vinieron para quedarse, proceso del cual surgieron, para bien o para mal, nuestras naciones mestizas. <br /><br />No s&oacute;lo es un libro entretenido, no s&oacute;lo est&aacute; bien escrito, es adem&aacute;s un documento que sin declarar pretensiones de rigor hist&oacute;rico, nos ofrece un retrato y una interpretaci&oacute;n (personal como todas) del sentir de distintos mundos de la sociedad peruana respecto a la guerra atroz que desangr&oacute; sus campos y sus ciudades con tanta crudeza durante el per&iacute;odo de Sendero Luminoso.</p>]]></description>
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