Confieso que el Cuento no es mi género literario favorito.
Uno de los hábitos que los lectores deberíamos cultivar, supongo, es el de saltar de un estilo a otro, de un género a otro, e incluso de un a otro idioma sin que mediara diferencia. Pero el caso es que generalmente la costumbre se apodera del momento de la decisión a la hora de definir nuestra próxima lectura.
Por obra del destino, digamos entonces, me crucé con Primitivo Ramo de Orquídeas, una extraordinaria colección de Cuentos breves que, para mi sorpresa, consiguió redefinir mi anterior concepto. Porque Gilda Manso




Comentarios
hace 1 día
hace 2 días
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas