En los últimos días, a propósito de la lectura escolar que hicimos con un II Medio, releí este estupendo libro de George Orwell, que nos habla sobre el poder y la lucha por conquistarlo, detentarlo y retenerlo.
Novela extraordinaria, con guiños a la sátira, la fábula y la política, refleja con claridad las ideas del autor respecto de cómo se conducen los individuos en las sociedades en su lucha por acaparar bienes y privilegios, aunque ello obligue a menospreciar o maltratar a los semejantes.
Como recordarán, el señor Jones tenía una granja en la que los animales no estaban contentos con el trato recibido y empiezan a pensar en una rebelión inducida por los cerdos, los animales más inteligentes de la Granja Señorial.
Una noche en que los animales no recibieron su comida, debido a la borrachera de Jones y la desidia de sus trabajadores, se levantaron en armas echando a los hombres y adueñándose de la granja; poco tiempo después, Jones y los suyos intentan recuperarla, pero sin éxito.
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Siempre me han gustado los libros que novelan la historia del Imperio Romano, por eso cuando me encontré las Memorias de Agripina, de Pierre Grimal, me apresuré a leerlo y, la verdad, es que no me defraudó.
La novela parte de la idea de que Agripina la Menor (así la conoce la historia), antes de morir por órdenes de su propio hijo, Nerón, escribió sus memorias. Pareciera que hay testimonio, por parte de Séneca, de que efectivamente existió ese libro, hoy desaparecido. En esta versión novelada, Agripina, perteneciente a una de las familias más poderosas del Imperio, hija de Germánico y Agripina “la mayor”, nieta del emperador Tiberio, hermana del emperador Cayo (Calígula), esposa y sobrina del emperador Claudio y madre del emperador Nerón, narra y describe escabrosos pasajes de la historia romana, pintando una imagen muy nítida de diversos personajes históricos que pueblan nuestro imaginario colectivo referidos al Imperio.
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No había tenido ocasión de leer a Colette, esta escritora francesa de principios del siglo XX cuya vida y obra están cruzadas por el velo de una fama ganada a punta de literatura, escándalos y desengaños. Esta novela, sin embargo, que llegó a mis manos directamente de una librería de San Diego (1), me permitió apreciar el talento de Colette para crear personajes tan profundamente creíbles y queribles, como esta pequeña Minne que desde niña lo único que hace es buscar un amor que la satisfaga en sus ansias más íntimas de placer y aventura.
La obra, editada en 1909, (Leer más)
 Mucho había escuchado o leído respecto del talento narrativo de un escritor irlandés muy famoso en su patria -es considerado el mayor narrador del siglo XX en ella- y bastante conocido también en Europa y Estados Unidos, me refiero a Liam O'Flaherty (1896-1984), autor de obras de gran difusión y buena crítica como El Delator, que fue llevada exitosamente al cine por John Ford. Sin embargo, por diversas razones, nunca había leído nada de este escritor, hasta que cayó en mis manos su novela La casa del oro, en una vieja edición argentina de Acme fechada en 1945.
Tras la lectura de sus 286 páginas me quedó la sensación de que se trataba de una novela menor en medio de la producción de este autor porque poco o nada pude confirmar de los talentos narrativos del autor, de quien se alaba su vertiginosidad, no dar respiro a los lectores, su profundidad psicológica y una inclinación ideológica hacia los sectores más desposeídos o maltratados de la sociedad. Algunos de esos elementos pueden encontrarse en la novela que comento donde, en mi opinión, lo más valioso es el trasfondo psicológico de los personajes aunque, al mismo tiempo, esa profundidad torna la novela como algo lento y pesado de leer.
La obra en cuestión trata de un millonario, Ramón Mor, quien gracias a su talento comercial se ha adueñado de una aldea de pescadores, reteniendo el monopolio de la comercialización del pescado. Toda la aldea le debe dinero, compra en sus tiendas y solo le vende a él, que es el único comprador, por el valor que él fije. Ramón es algo mayor, jorobado y sexualmente impotente. Nora, su esposa, es una mujer joven, bellísima y que odia a su marido, pero teme irse de su lado por temor a la venganza y la ruina, junto a su amante, Frances O'Neill, planea robar algo del dinero de Mor y, debido a lo tacaño que él es, cree que probablemente muera tras conocer el robo, lo que la liberaría a ella. Finalmente, entre los personajes destacables, esta el cura, Padre Considine, un hombre de escasos talentos que llegó a cura párroco bajo el amparo de Ramón Mor (quien movió sus influencias con el arzobispo) y cuya vida se debate entre el auténtico amor a Dios y al servicio religioso y a sus inclinaciones alcohólicas y sexuales reprimidas que lo llevarán, hacia el final de la novela a cometer un crimen al no poder contenerse de sus frustrados deseos. Un médico de pueblo, brillante, pero cobarde. La madre de Ramón, su hermana y algunos otros personajes menores complementan esta fauna humana del mundo narrativo del autor.
Obra interesante, pero no bien lograda, debido a la escasa movilidad de las acciones y a la pesada descripción psicológica que acompaña las acciones de los personajes. Hay, en todo caso, momentos notables, como el acertadísimo retrato psicológico del médico cuyos miedos lo inmovilizan y lo hacen traicionar una y otra vez sus ideales.
En definitiva, una obra buena, que merecía un mejor desarrollo de su trama, que gustará a quienes buscan sondar en las profundidades del alma humana y sus motivaciones o quieren encontrar personajes movidos por el destino que, cual tragedia griega, no logran escapar a su fatal desenlace.
prof. Benedicto Andrés González Vargas
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Tras la lectura de sus 286 páginas me quedó la sensación de que se trataba de una novela menor en medio de la producción de este autor porque poco o nada pude confirmar de los talentos narrativos del autor, de quien se alaba su vertiginosidad, no dar respiro a los lectores, su profundidad psicológica y una inclinación ideológica hacia los sectores más desposeídos o maltratados de la sociedad. Algunos de esos elementos pueden encontrarse en la novela que comento donde, en mi opinión, lo más valioso es el trasfondo psicológico de los personajes aunque, al mismo tiempo, esa profundidad torna la novela como algo lento y pesado de leer.
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Pérez Reverte es un escritor que siempre sorprende con el dinamismo de sus narraciones, la aventura fluye con talento y verosimilitud, aunque a veces, lo he dicho antes, sus finales suelen ser inferiores a la factura de la trama. Sin embargo, me he encontrado con esta joyita, una miniatura hermosa de escuálidas 30 páginas, aumentadas por un estudio claramente incluido para dale forma al libro y por unas exquisitas imágenes de un talentoso dibujante.
Todos sabemos lo violenta y triste que fue la conquista de México por parte de los españoles, cómo los aztecas recibieron con honores a quienes creían (Leer más)
Extraordinario escritor chileno, poco conocido por el grueso público y por la juventud, José Santos González Vera es uno de esos narradores entrañables, poseedores de una forma de relatar tan vívida que uno casi visualiza y comprende la intimidad de sus personajes. Oriundo de la localidad de El Monte (provincia de Talagante, en la Región Metropolitana), sus obras fundamentales son Alhué, Cuando era muchacho y Vídas Mínimas.
Este último relato, que data de 1923 (cuando su autor tenía 26 años) se compone de dos historias con distintos personajes, pero una especie de alma común. En el primero, llamado "El Conventillo", (Leer más)
Enviado por Giselle
el 25/01/2010 a las 18:13

Isidoro Blaisten ha dicho de su propio libro "...Quizás por eso este sea un libro desigual y sentido, desparejo, como la vida". Quizás lo desparejo y desigual se vea reflejado en la gama de textos que el libro ofrece: cuentos de variable extensión, poesías, frases, palabras sueltas que adquieren el valor que el título que las precede, les otorga. Sin embargo, me atrevería a contradecir al autor y adjudicarle a "Cuentos Anteriores" una identidad que hace homogéneo al libro, a pesar o a expensas (¿por qué no?), de su variedad. Blaisten narra con diversas voces, discursos, registros y temáticas y (Leer más)
Ambientada
en Barcelona en 1265, la historia se refiere a cómo mucha gente persigue
un misterioso pergamino que oculta un poderoso y sorprendente secreto.
Encuadrado en la tetralogía de La Saga del Espía Templario, La Sombra del Templario es el primero de los cuatro libros, una introducción a la historia.
Para algunos, un poco lenta, para otros, información necesaria para
comprender lo que viene después, el libro se inicia con el viaje de Bernard de Guils en un barco rumbo a Barcelona desde Chipre, donde se
dan a conocer las opiniones y los puntos de vista de cada uno de (Leer más)
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