Está un hombre agonizando
en un rústico madero,
y su cuerpo está sangrando,
y su sangre es un reguero.
En la frente tiene espinas
ya teñidas de su sangre,
en lo alto, en la colina,
con su cruz quiere salvarme.
No hay, en la tradición cristiana, un misterio más fecundo que la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y no podía ser de otra manera, puesto que su sacrificio es la piedra angular de la fe cristiana y de él arrancan muchas de las creencias religiosas y gran parte de las esperanzas de la humanidad.
Y hablar de
(Leer más)


Comentarios
hace 41 mins
hace 14 horas 28 mins
hace 17 horas 9 mins
hace 21 horas 50 mins
hace 23 horas 28 mins
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 2 días
hace 2 días